Perro Labrador Características para Cazar

Muchas personas prefieren no cazar. Sin embargo, sin pretender cambiar su forma de pensar y actuar, me permito manifestar que lo más lindo que puede entregar un labrador a su amo es trabajar bien en el campo, especialmente cazando; y estoy convencido, por mi experiencia directa, que los perros disfrutan “como chancho” cazando. Respeto a los que no cazan, pero igual siento que se pierden una parte importante de la maravilla que es tener un labrador.

razas de perros labrador

Dicho esto, ¿Qué es un buen perro de caza? Es una pregunta que muchos han buscado responder a través de los años, fundamentando principalmente en sus preferencias personales. Así, aparecen opiniones irreconciliables al respecto.

Yo planteo una tesis salomónica: Si la actual actividad de cazar está para el placer del hombre, entonces un buen perro de caza es aquel que hace placentera la caza, como sea que defina cada quien el placer en la caza.

Hasta aquí no tenemos luces, y vale la opinión de cada uno, tanto la del maestro como la del aprendiz, pero ¿Cómo sabe qué es un buen perro de caza quien no sabe lo que quiere? O bien ¿Cómo seleccionar un ejemplar y cómo criarlo y entrenarlo si no se tienen objetivos desde el principio de lo que se desea que el animal realice? Veamos algunos puntos para que cada quien pueda reflexionar sobre lo que considera deseable de un perro de caza.

Defina qué es lo que desea cazar

El labrador es un especialista en recoger piezas abatidas por el cazador. Como tal, es especialmente apto para estar sentado tranquilo al lado del amo a la espera de ver caer la presa, generalmente patos y palomas. Es capaz de permanecer sin problemas en el agua por largos períodos, mirando al cielo, y atento al amo. Es muy impresionante como solos llegan a comprender el gesto del cazador que levanta la escopeta como aviso de que viene la acción.

En Estados Unidos lo usan también para cazar perdices a la manera de un spaniel. Esto es, el perro va al trote o galope suave delante del amo, a distancia de tiro de escopeta, de lado a lado del terreno (quartering). Esta forma de cazar es muy gratificante, ya que es muy lindo ver al perro captar una emanación con su nariz maravillosa e írsele encima, provocando su vuelo (pájaros) o escape (conejos y liebres). Incluso los que no cazan habrán notado que el perro lo hace naturalmente en el jardín o en las salidas de paseo al campo. Sin embargo, esta modalidad requiere de un adiestramiento de obediencia muy acabado, ya que el perro no debe correr más allá del alcance de la escopeta (es decir, debe obedecer sin fallas al llamado con pito) y debe detenerse después de levantar la presa.

Reflexione sobre cuanto tiempo está dispuesto a dedicar a la enseñanza

Siendo el labrador una raza que en general aprende más rápido que las demás, y produce por tanto resultados observables en corto plazo, igual es necesario aplicar un plan de entrenamiento sistemático.

Si no tiene tiempo o no quiere dedicar tiempo y esfuerzo a moldear a su perro a su gusto, es mejor que adquiera un ejemplar joven adulto y considere pagar a un adiestrador profesional. Si, por el contrario, está dispuesto a apostar a la potencialidad de un cachorro y disfrutar/sufrir del largo entrenamiento que lleva a un perro a ser un maestro, lleve un cachorro a casa y entrénelo Ud. mismo.

Selección de la camada: El background genético

Lo primero que uno debe hacer para el objetivo de tener un buen labrador de trabajo es seleccionar algunas camadas de cachorros entre las cuales elegir su futuro compañero. Si esto no es posible, la mejor solución es tener paciencia y darse algún tiempo para “andar al cateo” entre los posibles candidatos.

Cace o no cace, recuerde que al comprar un perro se comprometerá a su cuidado y desarrollo por toda la vida del perro, y que una mala selección le penará durante más de 10 años. Recuerde también que el precio que pague por el cachorro es una fracción ínfima de todo lo que gastará en él durante su vida. Ahorrar el 50% en el precio del cachorro significa ahorrar alrededor del 1% del costo total de mantener al perro; pero se habrá perdido el 50% o más de las satisfacciones que el perro le puede traer. Un perro mediocre come lo mismo que un perro excelente. El costo de las vacunas y visitas del veterinario no dependen de la calidad del perro…

El mejor consejo para partir es dirigirse a un criador reputado, o lo que es lo mismo, evitar como a la peste, a los criadores que producen camadas a destajo, sin selección, en malas condiciones sanitarias y criando sin cariño, con el solo objeto de hacer dinero.

Ciertamente que todos hemos tenido alguna vez un perro mestizo. Si recordamos, nuestros sentimientos por él son muy fuertes, tanto o más que el cariño que pudiéramos sentir por un pura sangre.

Pero estoy hablando aquí de seleccionar un perro del cual se desea poder predecir correctamente sus características morfológicas y aptitudes potenciales. Eso se logra conociendo las características de la raza y aquellas de los ancestros del animal: Por eso, y no por una cuestión de esnobismo, considero importante la crianza de perros de pedigree y la mantención de los registros genealógicos que nos permiten hacer, con confianza, aquella predicción.

Naturalmente las consideraciones aquí expuestas se aplican también a la selección de perros para belleza, obediencia, para la casa y la familia.

La razón por la cual enfatizo tanto el aspecto pedigree es simplemente que muchas características de un ejemplar están prederminadas por su herencia genética, transmitida en partes (probabilísticamente) iguales por padre y madre, los que la recibieron, a su vez, de sus respectivos padres, y así sucesivamente.

Por ejemplo, el labrador es un perro pacífico y amigable, pero se lo puede enseñar a atacar a la manera de otras razas más agresivas. Si uno hace tal locura, deberá tomarse el enorme y largo trabajo de sobrepasar toda la programación genética del labrador antes de obtener resultados, que en el mejor de los casos, serán mediocres. También es posible, e igualmente difícil y trabajoso, lograr que un pastor alemán salga a cazar patos. En ambos casos, tanto el labrador agresivo como el pastor cazador estarán a disgusto, y harán lo que les mandamos contra natura, sólo porque el perro es mucho más dócil que el ser humano.

En particular, conocer los ancestros permite predecir, dentro de la raza, características específicas. La existencia de cazadores prestigiosos en los antecesores cercanos al animal no garantiza pero aumenta notablemente la probabilidad de tener en definitiva un buen cazador. Esto es tan así que los criadores de razas se han especializado en líneas de sangre en que han enfatizado la belleza o el trabajo, siendo difícil encontrar ejemplares destacados en trabajo entre los criadores para belleza y viceversa.

Si es posible, vea trabajar a los padres del animal que está considerando comprar o a hijos de cruzas anteriores de ellos. Observe más sus aptitudes naturales en el campo que el grado de adiestramiento que presentan.

Selección de la camada: El background genético

Lo primero que uno debe hacer para el objetivo de tener un buen labrador de trabajo es seleccionar algunas camadas de cachorros entre las cuales elegir su futuro compañero. Si esto no es posible, la mejor solución es tener paciencia y darse algún tiempo para “andar al cateo” entre los posibles candidatos.

Cace o no cace, recuerde que al comprar un perro se comprometerá a su cuidado y desarrollo por toda la vida del perro, y que una mala selección le penará durante más de 10 años. Recuerde también que el precio que pague por el cachorro es una fracción ínfima de todo lo que gastará en él durante su vida. Ahorrar el 50% en el precio del cachorro significa ahorrar alrededor del 1% del costo total de mantener al perro; pero se habrá perdido el 50% o más de las satisfacciones que el perro le puede traer. Un perro mediocre come lo mismo que un perro excelente. El costo de las vacunas y visitas del veterinario no dependen de la calidad del perro…

El mejor consejo para partir es dirigirse a un criador reputado, o lo que es lo mismo, evitar como a la peste, a los criadores que producen camadas a destajo, sin selección, en malas condiciones sanitarias y criando sin cariño, con el solo objeto de hacer dinero.

Ciertamente que todos hemos tenido alguna vez un perro mestizo. Si recordamos, nuestros sentimientos por él son muy fuertes, tanto o más que el cariño que pudiéramos sentir por un pura sangre.

Pero estoy hablando aquí de seleccionar un perro del cual se desea poder predecir correctamente sus características morfológicas y aptitudes potenciales. Eso se logra conociendo las características de la raza y aquellas de los ancestros del animal: Por eso, y no por una cuestión de esnobismo, considero importante la crianza de perros de pedigree y la mantención de los registros genealógicos que nos permiten hacer, con confianza, aquella predicción.

Naturalmente las consideraciones aquí expuestas se aplican también a la selección de perros para belleza, obediencia, para la casa y la familia.

La razón por la cual enfatizo tanto el aspecto pedigree es simplemente que muchas características de un ejemplar están prederminadas por su herencia genética, transmitida en partes (probabilísticamente) iguales por padre y madre, los que la recibieron, a su vez, de sus respectivos padres, y así sucesivamente.

Por ejemplo, el labrador es un perro pacífico y amigable, pero se lo puede enseñar a atacar a la manera de otras razas más agresivas. Si uno hace tal locura, deberá tomarse el enorme y largo trabajo de sobrepasar toda la programación genética del labrador antes de obtener resultados, que en el mejor de los casos, serán mediocres. También es posible, e igualmente difícil y trabajoso, lograr que un pastor alemán salga a cazar patos. En ambos casos, tanto el labrador agresivo como el pastor cazador estarán a disgusto, y harán lo que les mandamos contra natura, sólo porque el perro es mucho más dócil que el ser humano.

En particular, conocer los ancestros permite predecir, dentro de la raza, características específicas. La existencia de cazadores prestigiosos en los antecesores cercanos al animal no garantiza pero aumenta notablemente la probabilidad de tener en definitiva un buen cazador. Esto es tan así que los criadores de razas se han especializado en líneas de sangre en que han enfatizado la belleza o el trabajo, siendo difícil encontrar ejemplares destacados en trabajo entre los criadores para belleza y viceversa.

Si es posible, vea trabajar a los padres del animal que está considerando comprar o a hijos de cruzas anteriores de ellos. Observe más sus aptitudes naturales en el campo que el grado de adiestramiento que presentan.

¿Cachorro o Adulto?

Esta parte es difícil. Hay muchas ventajas y desventajas en cada alternativa.

Un cachorro es mucho más “moldeable” por el amo, pero hay que dedicar tiempo al adiestramiento. Mucho tiempo, por un período largo, todos los días un rato, los fines de semana al campo, sin escopeta al principio. El resultado, si se está dispuesto a esta tarea, es inmejorable si se parte con un cachorro de buena genealogía y que se muestre despierto, alegre, inquisitivo y juguetón.

También hay que considerar el riesgo de que el cachorro no tenga “ganas”, es decir, que no tenga las propiedades de carácter de su raza. A un perro así se le puede dar muy buena alimentación, un dedicado entrenamiento y la paciencia de un monje budista para esperar que “despierte”, pero a lo más será un cazador mediocre.

El último riesgo asociado a partir con un cachorro se refiere a la posibilidad de que desarrolle defectos estructurales, como codos salidos, patas de vaca, cabeza liviana, etc., algunos de los cuales son difíciles de ver en un perro de dos meses.

 

Un adulto, o perro joven, por su parte, ya tiene un montón de hábitos formados -buenos y malos, ojo-, y probablemente alguna experiencia con aves en el campo. Ya ha desarrollado sus huesos y forma definitiva, su carácter más o menos fogoso será apreciable en una salida de prueba al campo, y es poco probable que cambie notablemente en el futuro. Este perro, si ha recibido un buen entrenamiento inicial de parte de su criador, ya mostrará algunas habilidades básicas de trabajo de campo. En resumen, podrá apreciar mucho mejor si el ejemplar se adapta a lo que Ud. considera un “buen perro” que en el caso de un cachorro.

 

Por lo tanto, si no sabe, no tiene tiempo o simplemente no quiere dedicar tiempo y esfuerzo a moldear a su perro a su gusto, es mejor que adquiera un ejemplar joven adulto y considere pagar a un adiestrador profesional. Si, por el contrario, está dispuesto a apostar a la potencialidad de un cachorro y disfrutar/sufrir del largo entrenamiento que lleva a un perro a ser un maestro, lleve un cachorro a casa y entrénelo Ud. mismo.

 

Por cierto, no se preocupe de que el ejemplar joven no vaya a desarrollar un gran afecto por Ud. en breve plazo. Los perros de caza, y muy especialmente el labrador, tienen un espíritu innato de cooperación con su amo y los lazos de camaradería se muestran pronto.

La selección del individuo en una camada de cachorros

En toda camada hay ejemplares dominantes, gentiles, tímidos y abúlicos. Ya a los dos meses de edad el carácter se manifiesta, y aunque puede cambiar producto del ambiente a que se enfrente el cachorro en lo sucesivo, la tendencia que ya se marca prevalecerá en condiciones normales.

Por favor, no haga como tantos que eligen, por lástima, al cachorrito más débil, más desvalido ¡que probablemente será un pésimo compañero! Rechace inmediatamente los tímidos y los poco animosos. Reconocerá los primeros porque no se acercan a Ud., andan con la cola entre las piernas, y reaccionan con temor a los ruidos y a la presencia de la gente. Los segundos son los que no parecen tener interés en nada. Ud. les muestra una pelotita, una pluma y no se interesan. Prefieren estar echados por allí. (Ojo que un cachorro normalmente alegre puede mostrarse desganado si tiene sueño, especialmente después de comer. Tómese una o dos visitas para decidir).

Un animal dominante en su camada se reconoce porque manifiesta esta dominancia mordiendo a sus hermanos, es el que obtiene la mejor ubicación para mamar de la perra, viene a saludarnos a la cabeza de los demás, etc. Un ejemplar así será más difícil de adiestrar, requerirá mayor autoridad, pero no se amilanará ante obstáculos en su trabajo de campo. Tiene el mejor potencial de desarrollo en manos de un adiestrador experto.

Un “gentil” es amistoso, se acerca a Ud. moviendo la cola, desea jugar. Este es probablemente el mejor prospecto de la camada si Ud. no es un adiestrador profesional.

Las personalidades que he descrito corresponden a los tipos “puros”. Los individuos presentarán alguna graduación de ellas.

Familiarícese también con el estándar de estructura de la raza. Observe en todos los cachorros los posibles defectos en este aspecto. Recuerde que los perros para recoger deben tener buenos huesos, músculos y pelo.

 

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